SOBRE LAS ENERGÍAS .... SE DESARROLLAN
SOBRE LAS ENERGÍAS
.... SE DESARROLLAN
Al final de este verano, quizás te darás cuenta de que te has despedido mucho más tiempo del que pensabas.
No solo de personas.
No solo de situaciones.
Sino de todas las versiones de ti mismo que se basaban en el instinto de supervivencia, el miedo y la carencia emocional.
Lo extraño del crecimiento es que a menudo se completa internamente, mucho antes de que la vida se ponga al día externamente.
Las personas pasan meses preguntándose por qué todo se siente diferente, sin darse cuenta de que ya han cambiado.
Exactamente ahí es donde muchos se encuentran ahora.
Algo se desvanecé.
La necesidad de forzar resultados.
La necesidad de aferrarse a lo que una y otra vez duele.
La necesidad de seguir repasando capítulos que ya han enseñado todas las lecciones que debían enseñar.
Y mientras estos vínculos se desvanecen, se abre espacio para algo nuevo.
Más paz.
Más claridad.
Más confianza en tu propio camino.
Menos persecución.
Menos presión para probar algo.
Menos agotamiento emocional, que se disfraza de amor o ambición.
Esta fase no requiere que te conviertas en alguien nuevo.
Te pide que dejes ir identidades, miedos e historias que ya no pertenecen a la persona en la que te estás convirtiendo.
Y, sinceramente, esta puede ser una de las transformaciones más profundas que un ser humano puede experimentar.
No es la búsqueda de uno mismo.
Finalmente, el permiso para avanzar sin arrastrar el pasado.
Regina Jungmayr
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