"Hasta que un ser no haya pasado sus pruebas,
no podemos conocerle realmente y, de hecho,
él tampoco se conoce.
Solo después de pasarlas se conoce y se da cuenta.
Un hombre dice: “Me siento fuerte, ninguna mujer puede seducirme”. Pues bien, rodéale durante algún tiempo de chicas jóvenes y guapas y veréis cómo actúa. Y a otros que dicen ser honrados y buenos, dejadles mucho dinero en sus manos, dadles grandes poderes, y ya veréis si no lo aprovechan para enriquecerse deshonestamente o cortar unas cuantas cabezas. Mientras que el que es verdaderamente fuerte, al contrario, en estas situaciones en las que podría dejarse llevar por sus instintos, muestra su fuerza y se vuelve incluso más fuerte, más instruido, más noble. Esto demuestra que, en lugar de sacudirle, las pruebas le han permitido descubrir dentro de él recursos insospechados." Omraam Mikhaël Aivanhov. |



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